martes, 25 de julio de 2017

Libros que leí en verano...


@Martatorresmol

Hay libros que estarán siempre ligados al verano. Y no por las vacaciones, que nunca las tengo en esa época del año, sino porque si pienso en ellos recuerdo los escasos momentos tirada en el césped de la piscina o sobre la toalla en la playa. Momentos que son los únicos en los que, realmente, me abstraigo de todo. Sólo estamos el libro y yo. No hay mal de amores ni preocupaciones laborales ni móvil. Sólo las olas, el viento haciendo bailar mi vestido colgado en la rama de un olivo, el sol...


'Redburn', el primer viaje de Melville
Wellingborough Redburn es Wellingborough Redburn. Herman Melville es Herman Melville. Pero Redburn, en realidad, es Melville. Redburn es Melville antes de que Melville se fuera a cazar ballenas, y de que viviera con una tribu de caníbales en las Islas marquesas. Redburn es Melville cuando el escritor tenía poco menos de veinte años y se enroló, sin saber nada del mar (la Mar, como diría alguien a quien aprecio)...

@Martatorresmol

Pues sí, 'Te llevaré conmigo'...
Vuelvo (quizás algún día explique por qué me fui) con un libro que ya no está conmigo, pero que llevaré siempre dentro, porque es de esos que se te meten en el cuerpo por los ojos, los respiras, se cuelan en tus venas y ahí siguen, dando vueltas por tu organismo una y otra vez.

'Cuentos de Eva Luna', 23 mujeres y un alma llena de escamas
En otra vida quiero ser una mujer de Isabel Allende. Una de esas mujeres que viven, a veces su vida a veces su destino, con intensidad, con pasión, con decisión... De esas mujeres que viven la vida desde las entrañas, de esas mujeres que pueblan las páginas de los 23 'Cuentos de Eva Luna', una delicia que me ha recordado por qué me gustaba tanto la Isabel Allende de los principios, la que llenaba sus palabras de magia y sus frases de emociones.

'Martin Eden', el aprendizaje
La noche en la que Martin Eden conoció a Ruth fue el principio de su fin. Pero decir eso es adelantarse más de 400 páginas en esta subyugante novela de Jack London en la que la naturaleza y el mar (la Mar), sus pasiones, están sin estar. Una novela que llevaba años deseando leer y que disfruté hace unas semanas entre sol, sal, algas y arena. En esta historia la aventura se intuye, se recuerda, se huele, pero, en realidad, todo ocurre en la civilización, entre cuadros y libros y trajes y cordialidad y enfrentamientos velados y estrictos modales y prejuicios y conflictos de clase.

'Hombres buenos', regreso a las tardes de uniforme y libros de aventuras
He vuelto. He regresado de París. De la España de fines del XVIII. De un viaje, más bien una misión, lleno de peripecias y peligros. He regresado de todos ellos. Pero sobre todo he vuelto de un lugar y un tiempo mucho más lejano. He vuelto de las lecturas de infancia. De aquellos libros de aventuras en los que me sumergía algunas tardes, aún con el uniforme del colegio pero descalza, para creerme por un rato viajera, pirata, científica, diosa griega, marinera, reina, guerrera, espadachina, mosquetera, princesa, niña demasiado curiosa, heroína, hada, hechicera...

@Martatorresmol

'Trilogía del barLume', los abuelos detectives de Marco Malvaldi
Seguro que todos conocéis un bar de pueblo en el que un grupo de abuelos se reúne para jugar a las cartas. O al dominó. Un grupo de abuelos que siempre se sientan en la misma mesa, que tocan las narices al camarero, que se meten donde no les llaman y que, a pesar de todo eso, sin ellos ese bar no sería lo mismo. Bien, pues en esta trilogía del italiano Marco Malvaldi el pueblo es Pineta, el establecimiento es el BarLume, el divertimento son las cartas (crímenes a un lado), el sufrido camarero es Massimo y los abueletes son Ampelio, Aldo, Rimediotti y Del Tacca.

'El copartícipe secreto', el capitán y su doble
"El gran logro de Conrad es haber transformado la experiencia de su vida marinera en metáfora convincente de la existencia humana". Así lo asegura Jules Cashford en 'Joseph Conrad: homo duplex', el pequeño ensayo que cierra 'El copartícipe secreto', de Joseph Conrad, una frase con la que no puedo estar más de acuerdo. Porque da igual dónde estén ambientadas y quiénes sean los protagonistas de sus obras, siempre tienes algo a lo que agarrarte. O que te agarra. No sé cuántas veces he leído 'El corazón de las tinieblas'. Al menos, que recuerde, cinco. Y ninguna de esas cinco veces leí el mismo libro, aunque recorriera con los ojos las mismas palabras.


6 comentarios:

  1. Alguno ya está apuntado por culpa de una bloggera y no miro para nadie. Otros están leídos. Eva Luna, ay, yo también quiero y quiero que nos cuente más pero Allende se ha empeñado en no regalarnos nada. No es justo.
    Yo de verano tengo La prima Bette de Balzac. Es solo nombrarlo...
    Besotes Dorothy Durrell

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    1. Norah, veo que lo de Allende nos molesta a las dos, cómo echamos de menos a esa Allende. Pues me anoto 'La prima Bette', a ver si me pasa lo mismo que a ti.

      Besines, ¡Ains, qué bien suena ese apellido!

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  2. Momentos lectores que quedan en la memoria veraniega. Hace años leí Cuentos de Eva Luna y me apetece releerlos. Feliz verano!
    Besos

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    1. Marga, es una maravilla de libro, estoy convencida de que un día de estos volverá a caer.

      ¡Feliz verano!

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  3. Hola guapa!
    La verdad que no he leído ninguno de los que mencionas, pero si tengo buenos recuerdos de los ratos que echaba en la piscina con mis lecturas. Me encanta vez entrada como esta, pues me hace regresar a mis recuerdos.
    Me gusta tu blog me quedo por aquí.

    Besotes!

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    1. Violeta, es que los ratos en la piscina con un libro son memorables. Sobre todo si te pasa como a mí, que como no tengo vacaciones en verano.

      ¡Bienvenida!

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