sábado, 26 de agosto de 2017

'Historias del señor Keuner', el que ríe sin mandíbula


El señor Keuner no existe. Es una invención. Es un hombre que brota de la cabeza de Bertold Brecht. A ratos. De hecho, el señor Keuner no está ahí siempre, sólo en algunos momentos. Es esa persona que aparece, hace un comentario que te obliga a pensar y, cuando quieres darte cuenta, ya ha desaparecido. Te quedas mirando el lugar en el que estaba hace unos segundos maldiciendo no poder seguir con la conversación. Pero él es así. Desaparece. De forma educada. Porque el señor Keuner, a pesar de llegar y marcharse cuando le place, sin que nadie le busque o le llame o le pida que se vaya,  es educado. Y viste bien. Yo diría, incluso, que lleva sombrero. Pero bueno, ése es mi señor Keuner. No sé si coincide con el de Brecht ni con el de los demás lectores, pero tampoco me preocupa mucho. El mío es así. Y punto. Es uno de esos hombres de rostro serio y gesto adusto al que no eres capaz de imaginar carcajeándose o saltando de charco en charco en un día de lluvia, pero que, sin embargo, están provistos de un inabarcable sentido del humor. Uno de esos hombres a los que la carcajada hay que adivinársela en los ojos, en las palabras, en los silencios. Porque, ahora lo sé, el señor Keuner debe reírse mucho. Muchísimo. A mandíbula batiente, sólo que sin mandíbula. Es inevitable reírse con él. A veces con ternura, otras con ganas, con el colmillo afilado la mayoría de las ocasiones. Porque eso sí lo tiene este personaje intermitente de Brecht: va sobrado de ironía y sarcasmo.

No sé si el señor Keuner original, el que ideó Bertold Brecht en esos fragmentos recopilados en 'Historias del señor Keuner' es como yo lo imagino, sólo sé que hay que conocerle. Que vale la pena. Y que no cuesta mucho. Todos sus pensamientos sobre política, educación, prensa, actualidad, sociedad, educación o el ser humano, sobre todo el ser humano. Porque ése es el gran conocimiento del imprescindible señor Keuner: el ser humano. Aunque haya pasado casi un siglo desde sus primeras apariciones (Brecht escribió estas 121 historias entre 1920 y su muerte, en 1956), sus reflexiones sobre el ser humano siguen siendo válidas, sorprendentes y claras. Hay que conocer al señor Keuner.

"-¿En qué trabaja usted?- le preguntaron al señor Keuner, y él respondió:
-Hago grandes esfuerzos preparando mi próximo error."

Título: 'Historias del señor Keuner'
Autor: Bertold Brecht
Traductores: Isabel Hernández y Juan José del Solar
Editorial: Alba
Páginas: 160
Precio: 14,50€
Procedencia: comprado

14 comentarios:

  1. Es que has dicho las palabras mágicas: ironía y sarcasmo. Esto me lo apunto para construir mi señor Keusner cual castillo de Lego, de a poquitos y sin prisa. Y seguro que aunque tenga cosas en común con el tuyo, a simple vista no se parecerán en nada. Sin embargo la esencia será la misma, la que le dio el autor para que la moldeara cada uno.
    Besos, Dorothy Meyrink

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    1. Norah, el señor Keuner la verdad es que se las gasta, va fino-fino de ironía y sarcasmo. Es ideal para tenerlo en la mesilla de noche y leer una historia (o dos) antes de irte a dormir. Ya me contarás qué te parece y cómo es tu señor Keuner, que ardo en deseos de saber cómo lo compondrá tu imaginación.

      Besines

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  2. Hace tiempo leí a algo de Keuner, y de pronto me entraron ganas de volver a encontrarme con él...
    Un beso.

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    1. Sofía, lo bueno del señor Keuner de Brecht es que se lee en un pispás.

      Saludos.

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  3. Mi primer contacto con Brecht fue hace muchos años, cuando fui al teatro a ver "Madre coraje", luego leí poesías suyas, como la mítica "mi hermano era aviador" o sus canciones interpretadas por Teresa Stratas en un fabuloso LP, pero ahí me quedé. Lo que cuentas me interesa, así que voy a buscar las huellas de Keuner.
    Saludotes brechtianos

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    1. Sorokin, pues hasta ahora a Brecht sólo lo conocía de oídas. Y la verdad es que su señor Keuner me ha encantado. La mayoría de sus pensamientos y reflexiones, a pesar del paso del tiempo, siguen estando vigentes. Ya me contarás. Yo me apunto lo de las canciones y Stratas, que me has dejado intrigada.

      ¡Saludos!

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    2. En realidad, Teresa Stratas canta canciones de Kurt Weill, entre las cuales hay varias con letra de Bertold Brecht
      https://www.discogs.com/fr/Teresa-Stratas-The-Unknown-Kurt-Weill/release/3584532
      Yo compré el vinilo en San Francisco y se me ha desgastado de tanto oirlo
      Más saludos

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    3. Sorokin, me guardo la lista de reproducción para el próximo fin de semana de trabajo, que se me hacen largos.

      Más saludetes

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  4. Nunca he leído nada de Brecht, me apunto este. Los libros de relatos me pirran! Besote!

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    1. Lara, no sé ni siquiera si se le puede llamar relatos a esto que escribe Brecht, son más bien como flashes. A mí, casi me gusta más eso que los relatos.

      Besines.

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  5. Ya iba medio convencida, y al leer "ironía y sarcasmo" ya no lo dudo. Apuntado. Quiero conocerlo por mí misma. Un besote!

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    1. Rocío, no creo que te decepcione, pero ya me contarás.

      Un besazo

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